Cuando el Mensajero, Al-lah le bendiga y le dé paz, decía: “Al-lah oye a quien Lo alaba” (sami’a Al-lahu li man hamidah), ninguno de nosotros doblaba la espalda hasta que el Mensajero, Al-lah le bendiga y le dé paz, no se hubiera postrado sobre el suelo. Es entonces cuando nosotros nos postrábamos después de él.
Elige una traducción disponible de este hadiz
Texto del hadiz
De Abdallah Ibn Yazid Al-Ajtami Al-Ansari, que Al-lah esté complacido con él, que dijo: me contó Al-Bará, el cual no miente, dijo: “Cuando el Mensajero, Al-lah le bendiga y le dé paz, decía: “Al-lah oye a quien Lo alaba” (sami’a Al-lahu li man hamidah), ninguno de nosotros doblaba la espalda hasta que el Mensajero, Al-lah le bendiga y le dé paz, no se hubiera postrado sobre el suelo. Es entonces cuando nosotros nos postrábamos después de él”.
Explicación
Atribución
Categorías
Compartir el hadiz
Opciones para compartir

